LOPD

La biometría recoge los datos fisiológicos de los usuarios a quienes se les proporcionan los permisos pertinentes para su registro. De este modo, el uso de la biometría queda sujeto a las normativas prescritas por las distintas leyes de Protección de Datos tanto por la legislación española como la de la Unión Europea.

La Agencia Española de Protección de Datos (AEPD) establece en el apartado de Preguntas más frecuentes que el procesado de datos biométricos y su vinculación con la identidad de las personas no se adentra más en su privacidad que los métodos “más tradicionales y menos exactos” empleados en el pasado. Asimismo, la AEPD plasma que “la obtención y el uso de datos biométricos tales como la huella dactilar, el iris del ojo etc. no tienen por qué considerarse, en sí, como un sistema que altere los sistemas tradicionales” (2016).

De este modo, la AEPD confirma que la biometría es una solución compatible con la Ley Orgánica 15/99 de Protección de Datos de Carácter Personal (LOPD), que en su artículo 1 muestra que tiene como finalidad garantizar y proteger las libertades y derechos de las personas en lo referido al tratamiento de sus datos personales (1999).

En cuanto a las aplicaciones biométricas en materia empresarial, la AEPD (2016) no entiende que estos usos vayan en contra de lo establecido por la LOPD: “en el caso en el que el dato de la huella dactilar se realiza por la propia empresa para la confección de un nuevo sistema de control de presencia, en principio parece que no contraviene la LOPD dado que el ámbito de aplicación y del tratamiento de dichos datos se realiza en el seno de la propia empresa y respecto a con el que le vincula una relación contractual”.

Respecto a la legislación europea, tal y como recoge el artículo 6 de la Directiva 95/46/CE del Parlamento Europeo y del Consejo de la Unión Europea, relativa a la protección de las personas físicas en lo que respecta al tratamiento de datos personales y a la libre circulación de estos datos (1995), “los datos personales serán recogidos con fines determinados, explícitos y legítimos, y no serán tratados posteriormente de manera incompatible con dichos fines”. A su vez, señala que estos datos no serán excesivos con relación a los fines para los que se recaben y para los que se traten posteriormente.

Los dispositivos biométricos proporcionados por B+Safe Grupo Almas Industries se comprometen con la normativa española y europea a fin de garantizar al máximo la seguridad de los usuarios. Por lo tanto, los datos recabados solo se utilizan de manera adecuada, pertinente y no excesiva, según exige la Directiva 95/46/CE.

De acuerdo con los contenidos de estas leyes, los lectores biométricos de huellas dactilares que presenta B+Safe se caracterizan por seguir el protocolo establecido en el apartado anterior ‘¿Qué es la biometría?’ para garantizar la protección de los usuarios. Los datos fisiológicos de las personas a quienes se proporcionan los permisos de acceso quedan almacenados en una base de datos encriptada, así que es imposible extraer las huellas de estos dispositivos para cualquier otro fin más allá del establecido ni se podrán imitar o copiar.